miércoles, 20 de mayo de 2015

La imagen del ocaso

Atendiendo al lento ocaso de una vida que no ha comenzado, la mía; debo confesar que asisto con un poco de miedo a la premier de este ocaso, ¿acaso porque veré cosas a las cuales he cerrado los ojos mucho tiempo?. ¿Será una aceptación de todas las resignaciones?. Al final, no me importa.

Cuando acabe el acto final quiero llevar algunas cosas. Quiero llevarme la última sonrisa que me regalaste, quiero llevarla grabada en mis retinas, marcos visión última de vida; quiero llevarme tus mirada, todas las que me diste, de iguales y distintas maneras, rozando el amor, rozando el odio, en alegría y tristezas, quiero llevarme tus miradas. No se como envolveré las emociones que me creaste, de polo a polo, el más grande tesoro que me diste, el haberme enseñado a sentir. Me llevo el recuerdo del calor de tu alma, refugio tantas veces de mi soledad.

Te dejo en cambio mis sentimientos, te dejo mi devota admiración, el amor y cariño de que es posible sentir, mi eterna gratitud, me voy con tus recuerdos a la compañia del infinito. No seré más yo, solo aquel que ha sido arrastrado por la vida, cuyas decisiones no tendrán más que ver con lo que realmente importa, nunca quise irme, me fueron. Adios Mariposa.
                                        

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