lunes, 25 de mayo de 2015

Mi vida

Parafraseando al maestro Pessoa, digo, todos tenemos dos vidas, una de verdad y una de mentira, la de mentira: la que estamos obligados a vivir día a día; por costumbre, por tradición, por obligación o simplemente... por necesidad. La otra vida, la de verdad está tejida por nuestros sueños, ilusiones y fantasiás; el lugar donde nos gusta vivir, pensar sentir, que a veces tiene poco que ver con la realidad, el lugar que todos deberíamos tener, un lugar que yo tengo.

Tengo mi pequeño circo secreto, con gatos como leones, frases como libros, notas sueltas como música, sonrisas de personas como grandes amores, amaneceres como el inicio de la creación, atardeceres como mi propia muerte. Es este lugar de fantasía, mi vida verdadera, donde existe un futuro, un pasado, pero sobre todo un presente. Donde soy feliz y miserable, donde los recuerdos me hablan y las esperanzas me guían. El resto de mi vida es la mentira, la mentira necesaria para con un salario poder comer..., una gran mentira.

Dentro de esta fantasiá que es lo real, sueño, vivo, escribo, sonrío y lloro, y junto con las pocas personas que me creen, avanzo tejiendo arcoiris y tormentas en el horizonte, que es en el fondo lo que importa; me alejo asi de la la gran mentira, en mi barco de papel celofán, dentro del cual guardo una frágil vela que encendida soporta la tormenta, una vela que representa mi vida verdadera, una vela que es a la vez mi motivo y mi razón, voy hacia el faro de venesta para encenderlo con mi vela, y tal vez antes de llegar encuentre a alguien más viviendo su vida verdadera.

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